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A los Humanos del Mundo

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Soy GenesisZona Humanitaria, Cacarica 27 de febrero de 2017

Carta abierta a políticos, empresarios, religiosos, ambientalistas, periodistas, militares y exmilitares, policías y expolicías, a estudiantes y trabajadores, a las FARC EP en transición, al ELN, al EPL, periodistas.

Hace 20 años fuimos penetrados por la violencia aterradora en el cuerpo, el alma, la mente, bajo el nombre bíblico de la creación, la llamada Operación Génesis y la Operación Cacarica. Unos monstruos de hierros sobrevolaron sobre nuestro territorio, como hormigas desembarcaron hombres del aire, otros por agua ocuparon paso a paso las comunidades- Así nos sentimos invadidos, rodeados, sometidos como en aquella esclavitud milenaria. Nos obligaron a abandonar el territorio, nos dijeron a donde ir, otros despavoridos huyeron a Panamá y otros sobreaguaron al embate, unos pocos dentro del territorio.

Desde ese 24 de febrero hace 20 años, revivimos de una nueva manera el desarraigo de miles de años, el de África a América; revivimos con los mestizos, con quienes hoy nos llamamos por nuestra coexistencia afromestizos la experiencia de los seres sin tierra, de humanos sin posibilidad de habitar un terruño, y todo porque nos miraron como guerrilleros, como aquellos seres humanos que era necesario extirpar. Y en aquellos días, no había de ellos, ni estaban, pero estaba marcado nuestro destino, por presupuestos militares y doctrinales del enemigo interno, porque éramos vistos como sujetos sin derecho, ni siquiera a ser concebidos como ciudadanos; pero también porque detrás de esa guerra militar se ocultan, sin el querer de muchos guerreros, los intereses económicos de unos pocos.

En estos 20 años, dos nuevos desplazamientos forzados, más de 10 torturados, más de 87 asesinados y desaparecidos forzados, casos en el 99 por ciento en la impunidad, y solo uno de ellos sentenciado. Y de qué sirve una sentencia penal, un ser humano en la cárcel, de poco, de distancia, de equívocos y de rencores, de silencios malsanos, de alimentación de animadversiones y fragmentos, en que la verdad se pierde, y con ella la posibilidad de encontrarnos como humanos y de dar un nuevo sentido a la justicia en la restauración de la dignidad de los perpetrados y de los perpetradores.

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Foto Contagio Radio

Hoy estos 20 años los hemos conmemorado con un Festival de la Memoria, hemos celebrado la Vida, hemos ratificado nuestro amor a la vida, y en la memoria como nos hemos ido dignificando y dignificando el sentido de la auténtica paz. Hemos bailado en la chrimía, hemos rapeado, hemos leído poesía, en el teatro hablamos de la Vida de Marino López e hicimos una placa en su memoria. Hemos cantado en Colores de Esperanza con Diego Torres exorcizando los miedos. “saber que se puede, querer que se pueda. Quitarse los miedos sacarlos afuera. Pintarse la cara color de esperanza. Tentar al futuro con el corazón”. Dejar a un lado el miedo a la verdad.

La cárcel nos distancia de la verdad, de lo que es importante saber más que para juzgar, para reconstruir la relación de todos, e identificar a aquellos que se ocultan detrás del proceso judicial y crean chivos expiatorios, o simplemente para poder horrorizarnos juntos para evitar repetir la historia de destrucción. Para algunos eso es impunidad porque no hay cárcel. Para nosotros es ética. La base del derecho, de la política, de la economía es la ética, y ella supone el bien común, el buen existir. Eso es posible sobre la búsqueda de un sistema armónico, donde todos quepamos, donde nadie sea excluido y en la verdad damos resignificación a la justicia integral.

En la verdad nos comprendemos como seres humanos, de alguna manera relacionados como humanidad con los perpetradores, reconociendo nuestras fragilidades y potencialidades, asumiendo que los perpetradores son parte de esta humanidad.

Desde hace 16 años planteamos luego de una semana de escucharnos con sobrevivientes del terror de Estado y de la violencia política de Argentina, Chile, Guatemala, El Salvador, España, Estados Unidos, Sudáfrica, el derecho restaurador. Hablamos de un no rotundo a la cárcel, porque la cárcel nos distancia de la posibilidad de vernos como seres humanos y al vernos como tales, de encontrarnos cara a cara. Y al escuchar la verdad, el por qué se nos desplazó, por qué se nos sacó a Turbo, dónde planificaron y por qué lo hicieron con formas ilegales, pero sobre todo, quiénes estaban detrás, quiénes se benefician, poder dimensionar la posibilidad de lo nuevo, escuchar es es más importante que la cárcel. Desde hace 16 años, eso lo planteamos, y ya somos 85 comunidades locales, somos 151 comunidades que formamos parte de la Red Comunidades Construyendo Paz en los Territorios, CONPAZ.

Cuando escribimos esta carta, más de 250 de nosotros hoy CONPAZ, que participamos en este Festival de la Memoria en la dignidad en Cacarica ritualizando lo nuevo, confirmamos que estamos en ese mismo propósito, víctimas de desapariciones, de ejecuciones extrajudiciales, de despojo, de tortura, de acceso carnales violentos, en fin. Ritualizamos la muerte violenta en sus múltiples formas para dar un Sí a la vida digna, al buen existir como condiciones de equidad pero en una apuesta, que comprende nuestro proyecto del buen existir, que es la relación respetuosa y de reconocimiento de mujeres y hombres; comunidad y seres sintientes y vivientes; comunidad y sociedad en apuesta de felicidad, felicidad en un nuevo Estado incluyente, respetuoso de las diferencias y tejido en el amor a la justicia

Volviendo a hace 16 años al Encuentro Internacional sobre la Verdad y la Justicia, aquí en Cacarica, en la Zona Humanitaria de Nueva Vida, de concluir creando la Comisión Ética  de Verdad, y de diseñar propuestas para crear otra forma de relacionarnos con los responsables de la violencia contra nuestra humanidad y toda la humanidad, fuimos dando un nuevo sentido a la justicia. Un sentido nuevo de justicia nació en nosotros, un sí a la Vida que nace de vernos como seres humanos. Un sí a la vida a partir de vernos para romper las falsas lealtades a doctrinas que niegan la libertad del alma, que la imposibilitan, y bajo las cuales se mata con hambre, con balas, con mentiras a nombre de la democracia o de una nueva democracia, de dios y de la propiedad.

Así, empezamos a visualizar la posibilidad de vernos antes que en juicio penal, en un cara a cara como seres humanos, para que el vernos, más allá de las lógicas de la guerra, dimensionemos lo acontecido, para dar un salto a lo nuevo. Claro, para sacar a la luz lo encubierto, lo que la cárcel silencia, lo que un juicio desconoce y alentar las nuevas formas de sanción restauradora para que se construyan y se experimenten en los territorios

Desde el 2000 antes del proceso de La Habana y mucho antes del proceso de Quito, más de 85 comunidades en Cacarica, planteamos ese derecho restaurador, la Constancia Histórica y la Censura Ética para ir buscando el encuentro cara a cara con los ejecutores, los planificadores y los beneficiarios. Concluimos que el propósito era que a partir de la verdad construida, reconstruir nuestras relaciones destruidas por la violencia,  reconstruir una sociedad y un Estado desmoronado moralmente, en amplios sectores de las instituciones.

Nuestra propuesta de derecho basada en la ética parte de reconocer que más que la impunidad penal y su consecuencia en la cárcel, lo más grave es la impunidad social el resorte de nuestra conciencia en que racional y doctrinalmente en dinámicas armadas y desarmadas, se justifica la aniquilación del otro, y el aplauso social legitimador, en la familia, las iglesias, los medios de información. Por eso, desde 1999 hemos planteado la importancia de acceder a una radio y televisión comunitarias, a enlazar las frecuencias de FM y un Canal Privado con la propuesta de la Universidad de Paz, las Casas de Memoria y la declaración de Patrimonio Nacional nuestros monumentos y ritualizaciones de la memoria como días históricos.

Hoy 20 años después, se sostiene falsamente que el acuerdo de justicia es construido por las FARC EP, a su medida. Nosotros aportamos a lo Acordado en el punto 5, antes del viaje a La Habana de 60 víctimas y semana antes que se iniciara la discusión sobre los derechos de las víctimas. Recordamos que más de 670 personas víctimas de todas las partes del conflicto, en el Centro de Memoria frente al general Colón y frente a uno de los asesores de La Habana, expresamos la propuesta del derecho restaurador. Así que el Acuerdo nos representa, más no el deseo inconfesable con la sustracción nocturna del artículo 28 del Estatuto de Roma en noviembre de 2016, o la sustracción de los expresidentes en septiembre de 2015, decisiones que hieden a falsos privilegios que quieren negar el deber de la memoria y el derecho a la verdad, y quieren evitar construir un nuevo país, en el que todos nos reconozcamos, pero más allá de eso y con eso, aquí seguimos invitándonos a la verdad y a la restauración.

Hoy vemos como aquel deseo que corre por nuestras venas en lo nuevo, en ese derecho restaurador quiere deshacerse en manos de algunos de los que legislan, que desconocen este dolor humano. Ellos montados en el  ideologismo siguen viendo al país de enemigos, siguen viendo como guerreros, porque pareciera que es lo único que les da seguridad y certeza.

Somos unas víctimas de los millones en 70 años del fratricidio más reciente,  hay silencios, hay omisiones, y decisiones que generaron profundo dolor y destrucción, hoy estamos en la posibilidad de honrar el sentido de la palabra democracia en la verdad y un nuevo sentido de la justicia, en que sea posible romper este orden inocuo, injusto e inhumano.

Invitamos nuevamente a todos en estos días, a quienes en Bogotá, toman decisiones por este país rural,  a una sintonía mayor en la verdad, a la generosidad en el reconocimiento de lo que hemos tejido en este país, en la importancia de acercarnos a escucharnos mutuamente, de percibir en el movimiento del cuerpo lo que hemos ocultado o negado para justificar el daño a los demás en la guerra militar, política y económica.

Detrás de la guerra, muchos se han beneficiado con diversos ejercicios de poder, protegiendo o acumulando la riqueza; ejerciendo un poder para su propio bienestar, y otros han pretendido sobrevivir convirtiendo en un empleo la técnica de matar; unos pagan años en prisión guardándose para sí, la verdad, asumiendo con orgullo lo que hicieron, o culpabilizando a terceros de su destino carcelario, cuando no han logrado burlar, eso que se llama justicia penal carcelaria;  y protegiendo con su silencio a otros con los que compartieron un proyecto de país, pero que se escudan bajo mantos civiles y posan como hombres de la buena moral y del progreso. Y también sabemos de hombres y de mujeres, militares que por su honor como guerreros quieren aportar a la verdad, porque quienes les ordenaron están impolutos cuando tanta sangre es su responsabilidad, pero no lo queremos saber, ni ellos lo quieren decir para la venganza, es para que al vernos sin la lógica de las armas, empecemos a sembrar y proteger las semillas del espacio al país de la verdad.

Señores de sectores de políticos, de ex militares, de empresarios, de jueces o fiscales que hacen y deshacen reparos ante el punto 5, y la JEP, es poco cierto, lo que se afirma, este Acuerdo del punto 5 nace de muchas sensibilidades hacia lo nuevo. De mucho años atrás, nosotros los que supuestamente estamos en el centro del Acuerdo, pero negados en la palabra y la intervención en el parlamento en la discusión de la JEP, igual que hace 20 años, y que hace 16 años y que hace 5 en el Centro de Memoria, estamos con la recreación del derecho en la libertad de la verdad y la restauración, ojalá hoy nos escuchen. En estos días decisivos cantamos con Bomba Estéro, en esa memoria viviente de la bella vida: “amanecer volver a renacer y apareció to lo que Dios te dio. Agradecer y después aprender qué es lo que soy y para dónde voy”. Y nosotros somos renacientes, soy génesis y somos génesis, y les invitamos a que ustedes sean parte de lo nuevo, y “yo de la vida todavía estoy aprendiendo mejor caminar antes que salir corriendo”, caminando en el nuevo país, donde todos quepamos en dignidad, en nuestra diferencias.

Hoy somos #Génesis, invitamos a los perpetradores, a los planificadores y a los beneficiarios de la violencia a buscar la libertad de la cárcel, permitiendo la liberación del alma, y a los que están “libres” a desatar su auténtica libertad en la verdad. Nosotros estamos lejos de la venganza, estamos lejos de que mueran en una cárcel, estamos lejos de pretender que todos vayan a la cárcel. Estamos cerca de ustedes, para vernos, para encontrarnos como parte de este hilo de humanidad en un territorio llamado Colombia, en el que somos hijos de la misma madre tierra e hijos de la misma patria, para que enunciemos la verdad y la reconozcamos. Solo esa verdad reconocida y enunciada por ustedes, nos permitirá otro país. Solo la verdad enunciada por nosotros a ustedes, será la base de lo nuevo. Les invitamos a contribuir en el derecho restaurador, parar la destrucción, de algo que no nació en La Habana, es algo que nació mucho antes, y está en nuestra propia humanidad y lo llamamos en 2000 en un Encuentro Internacional el Derecho Restaurador, la posibilidad de la dignificación de todas y de todos, responsables y afectados.

Estamos lejos de querer sus riquezas. Somos felices. Eso sí, queremos que se respete nuestra riqueza múltiple y diversa, nuestros modos de ser, nuestro mundo biótico y abiótico, nuestras aguas, y bosques, los ecosistemas. Y deseamos con ustedes poder construir, en ese respeto, una casa común para el buen existir de ustedes, sus familias, y nosotros para nuestros hijos e hijas, y toda la sociedad colombiana y el mundo, somos hijos de la misma madre tierra y de la misma patria, padre y madre, que irradian en todos la posibilidad del nuevo país.

Por eso desde hoy, 20 años después, y 15 de nuestras Zonas Humanitarias, estas la hemos recreado como Ecoaldeas de Paz, es parte de un proceso de reconocimiento de la ética, de la reconstrucción donde esperamos a todos los que dejan las armas, a donde esperamos a los condenados para la propuesta de restauración de nuestra dignidad, pero también, en donde abrimos la experiencia para la portección de la Vida toda y se cimienten bases de formas y modelos de economía sustentable.

La Vida es más que nosotros los humanos, son también tantos seres que están a nuestro lado, que conviven con nosotros, y que también la guerra interna ha afectado. La reconciliación es con la vida toda, y desde esa sensibilidad impulsamos nuestra propuesta de protección ya no solo de nuestra vida biológica y física en el conflicto armado como fueron las Zonas Humanitarias, sino la vida en su totalidad. Frente a un mundo en hambruna, un mundo que se deshace en la crisis ambiental, impulsamos el derecho a la verdad ambiental en una propuesta de educación que se inicia en el vientre, en la gestación, en la primaria, la secundaria y lo que ahora proyectamos, la Universidad de Paz.

Desde el rescoldo de cenizas, somos génesis de nuevas posibilidades, hay cosas que dependen de nosotros y otras de ustedes.El saboteo a lo que estaba en el Sistema Integral de verdad, de justicia y de reparación es comprensible cuando se tiene miedo, es asumible cuando queremos honrar nuestro territorio y nuestra patria. Si bien es perfectible para el bien de todos, los afectados y los perpetradores, las víctimas y los beneficiarios, el SIVJR es una posibilidad que basada en la verdad nos permitirá lo nuevo.

Seguir inmersos en la mirada guerrera, siendo políticos; en la mirada de los guerreros, siendo empresarios; en la mirada del fuego que incendiando campos a nombre de Dios; amando la guerra a través  de las leyes; amando la guerra sin fin, a nombre del honor militar que es más la prolongación de una insano apego al horror,   hará más complejo y difícil que fluya esa verdad necesaria hacia las libertades.
Las soberbias bajo diversos presupuestos son el miedo a vernos, las fobias desconocidas o negadas a reconocer lo que la inmersión en la guerra nos llevó a tejer. Somos diferentes, eso es una riqueza. Padecemos la desigualdad de millones de hijos de esta tierra y esta patria eso es un escándalo, y lo nuevo en esta democracia es que esta democracia sea incluyente, desata la mentira como hemos justificado millones muertos, desparecidos, torturados, desarraigados, cerraremos la sed de la venganza, y volverá la generosidad y la solidaridad en tributaciones justas para que todos tengamos un lugar con vida física digna acompasada en el espíritu de la felicidad de todas y de todos, y nadie se vea impelido al uso de la fuerza o al robo por un pan.

Nosotros estamos desde este territorio, en que volvemos a revivir las pretensiones del nuevo paramilitarismo  como proyecto de sociedad y de Estado en el cual ya han logrado copar el territorio físico y el alma de algunos, y con una ofensiva que ya cumple casi un mes,  matando el alma, con intentos de abrir las vías fluviales afectadas por las palizadas, el derecho a la salud y a la educación, el derecho a la vivienda, negado por el Estado, como se ha negado a la propuesta de reparación que presentamos como resultado de la Sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que fallo a nuestro favor; a ellos, a esos armados, también les invitamos a que en el acogimiento, expresen la verdad, de qué se proponen, quién los formó, a quién pagan en las instituciones, a quiénes financian y para qué. Sí,  a que más allá de las balas expresen la verdad, antes de que sea tarde para sus vidas, para nuestra vidas y para este país.

Es el tiempo de la palabra, de la inclusión social para que la paz que nace con la justicia socio ambiental sea una realidad, esperamos que abramos todas y todos las almas a lo nuevo, así enfrentamos hace 8 días a los neoparamilitares que incursionaron en nuestra Zona Humanitaria Nueva Esperanza en Dios, una mujer, una mujer joven, una mujer que desato su voz, en medio de la tembladera del cuerpo, y los enfrentó cantando, y saben que pasó, los desarmó y ellos quedaron atónitos con sus armas, y huyeron con sus armas largas, y se callaron de sus insultos y ella bella les cantó: “solo le pido a Dios, que la guerra no me sea indiferente; es un monstruo grande y pisa fuerte toda la pobre inocencia de la gente”. Y saben qué sucedió, ellos huyeron. Y aquí en Cacarica seguimos cantando con colores, y alegría, y con un solo deseo no huyamos de la verdad, de esta posibilidad que se ha abierto en nuestra historia

Familias del Consejo Comunitario de Cacarica asociados en Comunidades de Autodeterminación, Vida y Dignidad, CAVIDA

Declaración encuentro Interétnico por los territorios en la Paz

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40 niñas y niños durante los días del encuentro dibujaron, jugaron, cantaron y danzaron en torno al significado de vivir en resguardos humanitarios, consejos comunitarios, zonas de biodiversidad, zonas de reserva campesina. Plasmaron con colores sus ríos, montañas, bosques valles, ciénagas, animales, llanuras y crearon cantos al sueño de una paz que compartieron a todas y todos los participantes, dejando el esperanzador mensaje de que el arraigo a los territorios pasa necesariamente por el corazón, la mente, las manos, los pies, la piel, de las niñas y los niños.

Las comunidades y organizaciones participantes afirmamos nuestros derechos humanos y los de la humanidad a la paz, a la justicia socio ambiental, a la preservación de las fuentes de la vida, humana, animal, vegetal, flora y fauna, la soberanía alimentaria, producción alimentaria sana, la soberanía y alternativas energéticas, educación, salud, vivienda con dignidad.

En la memoria de nuestros asesinados, desaparecidos, torturados, desplazados y desarraigados y de las esperanzas que hemos ido afirmando, quienes hemos sobrevivido a la persecución del Estado, a la violencia socio política y a las operaciones empresariales que niegan nuestros derechos y los del país, debatimos sobre asuntos de importancia sustancial para el país, siendo nosotros habitantes rurales indígenas, afros y mestizos.

Entre los temas abordados se encuentran el estado de la reglamentación de la ley 70, el código minero, el estatuto desarrollo rural, los fracking, la licencia ambiental llamada exprés, el proyecto sobre baldíos, el estado de las conversaciones con las guerrillas de las FARC y del ELN, analizando los avances y retrocesos en esas materias, nuestros temores y sobre todo nuestras iniciativas para afrontar el presente y el futuro de nuestro país, de cara a cimentar el nuevo país para todas y todos.

Proponemos a la humanidad, a la sociedad colombiana, al Estado colombiano, al gobierno del Presidente Juan Manuel Santos, a las guerrillas de las FARC y del ELN, escuchar y reconocer cada una de las propuestas construidas en medio de la persecución, de violaciones graves de derechos humanos y de infracciones al derechos humanitario y del desarrollo de operaciones empresariales contra nuestras comunidades, estamos seguros que nuestros aportes son salidas democráticas para un país que requiere justicia.

Nuestras propuestas frente a los modelos de uso del suelo y del subsuelo pretenden preservar la posibilidad de la reproducción de todas las vidas, la de los seres humanos, flora, fauna, animales, agua, páramos, bosques, lograr nuestra sobrevivencia en estos territorios con calidad de vida y derechos a la salud, a la educación, a la información y a la comunicación asumidos como políticas de inclusión, facilitando y aportando al mejoramiento de la vida, la salud, la educación, el techo y el ambiente sano de todos los colombianos y de la humanidad.

Sabemos que nuestras organizaciones de base ni CONPAZ han sido asumidas en el Consejo Nacional de Paz, así aglutinemos la expresión de más de 50 mil habitantes rurales; y que tampoco, a pesar de la solicitud expresa de la Comisión Ética de la Verdad, en que participan personas y organizaciones como Adolfo Pérez Esquivel, las Madres de la Plaza de Mayo Línea Fundadora, el Comité contra la Tortura de Chile, hemos sido escogidos para participar en las Audiencias de La Habana. A pesar de ello seguimos esperanzados en que el gobierno escuche con transparencia y honestidad nuestras iniciativas.

Para tal fin, solicitamos al presidente Santos, conforme al artículo 23 de la Constitución Nacional, habilitar una hora de su agenda para que nos reciba en su despacho, escuche cada una de nuestras propuestas frente a estos temas, que consideramos por nuestras prácticas concretas que deben ser parte de una política pública hacia la paz.

Nuestras propuestas se basan en nuestra experiencia de habitación territorial, nacen al experimentar las consecuencias de la impunidad jurídica en crímenes de lesa humanidad y violaciones de derechos humanos por parte de estructuras estatales y paraestatales y empresas beneficiadas.

Tenemos propuestas para un nuevo país como reglamentación de los capítulos 4, 5 y 6 de la ley, 70, una serie de principios y criterios para el código minero conforme a principios de derecho internacional de Naciones Unidas, iniciativas de proyección ambiental y protección de aguas y especies forestales, propuestas para un modelo minero energético que preserve las fuentes hídricas. En este mismo sentido, iniciativas y criterios para el desarrollo de obras con reparación integral de los daños causados y la creación de una Comisión Nacional de Represas integrada por los afectados, el Estado y las empresas que evalúe lo ocurrido con estas obras en el país, la vulneración de derechos a las poblaciones y sus aspectos económicos, sociales, culturales, ambientales y políticos.

Nuestras propuestas aportan a una paz cierta, duradera, sostenible y sustentable que pasa por una democracia nueva en lo político, lo económico, lo social, lo ambiental, en un Nuevo Pacto Socio Ambiental en un mecanismo constituyente.

Nos sumamos a las iniciativas de protección de agua y de los ríos de todas las cuencas hidrográficas del país, de los páramos y la protección de los animales, de las semillas nativas, entre otras, por lo que no estamos de acuerdo con el fracking e invitamos a buscar otras alternativas, muchas de ellas, en una nueva ciudadanía consiente de lo que consumimos en términos energéticos, prendas de vestir, la alimentación, y de los excesos que aceleran una degradación e imposibilidad de la vida humana.

Nos hemos sumado a las propuestas de reformulación de la actual ley de víctimas, o ley 1448, como lo plantea, el MOVICE, porque en ella se desconocen de fondo contenidos y principios de derecho internacional, están desmoronando los contenidos reales de lo que significa los derechos a la verdad, a la justicia y la reparación integral.

Hemos escuchado voces de delegados que participaron en dos de las tres grupos de víctimas que han participado en la audiencia de La Habana ante el gobierno y la guerrilla de las FARC, y nos sumamos a la voz de quienes hemos exigido la aplicación de un Acuerdo Especial Humanitario, Cese Bilateral del Fuego, un no a la reforma del fuero penal militar.

Esperamos que las propuestas de las comunidades presentadas por CONPAZ de una Comisión de la Verdad sean recogidas por las partes, así como, las iniciativas de justicia.

Invitamos al gobierno del presidente Santos y a la guerrilla del ELN a iniciar lo más pronto las conversaciones.

Nos sumaremos a todas las iniciativas que busquen la paz con justicia socio ambiental y que se expresan en múltiples iniciativas de la sociedad entre ellas Colombianas y Colombianas por la Paz, Clamor por la Paz, Congreso Constituyente por la Paz, Pacto por la Paz, entre otros.

Reiteramos que solo dejando a un lado pequeñeces, y asuntos circunstanciales es posible avanzar para la Construcción de una gran Convergencia por la Paz, todas las plataformas e iniciativas deben convergen en un asunto ético: la paz es de todas y de todos, la justicia es nuestro norte y esa apuesta exige estar a la altura del momento histórico que vivimos.

Martes, 14 de octubre de 2014, Jiguamiandó


Asociación de Víctimas de la Violencia de Rio Sucio, CLAMORES, Municipio de Turbo, Antioquia.

Asociación de Trabajadores del Campo (ASOTRACAMPO), Galapa – Atlántico

Asociación Campesina en la memoria de Dumar Aljure, Mapiripán, Meta.

Comunidades Construyendo Paz en los Territorios -CONPAZ-

Comunidades de Autodeterminación Vida y Dignidad del Cacarica, CAVIDA, municipio Riosucio, Chocó.

Comunidades de Santa Rosa del Limón y Vigía del Curvaradó, Carmen del Darién, Chocó.

Consejo Comunitario del Río Naya.

Consejo Comunitario del Río Jiguamiandó.

Consejo Comunitario La Gloria, Buenaventura.

Consejo Comunitario La esperanza, Buenaventura.

Consejo Comunitario Andalucía, Cacarica.

Consejo Comunitario de La Higuana Curvaradó

Consejo Comunitario de No Hay Como Dios Curvaradó.

Espacio Humanitario Puente Nayero, La Playita-Buenaventura.

Familias de los Consejos Comunitarios que habitan en Zonas Humanitarias y Zonas de Biodiversidad de Curvaradó y Jiguamiandó, municipio Carmen del Darién, Chocó.

Familias del Consejo Comunitario de Bijao, Onofre en Pedeguita y Mansilla.

Familias de los Consejos Comuntarios de la Cuenca de la Larga Tumaradó

Familias del Consejo Comunitario La Caucana, Buenaventura.

Familiares de Fredy Mosquera, ejecutado extrajudicialmente, cauca.

Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado -Movice-

Resguardo Humanitario Ambiental – Urada Jiguamiandó, So Bia Drua, Pueblo Embera, municipio Carmen del Darién, Chocó.

Resguardo Humanitario y Biodiverso Santa Rosa Guayacán Pueblo Nonam, Buenaventura, Valle.

Víctimas de la Represa Hidroituango

Víctimas de la Represa Hidrosogamoso

Zona de Reserva Campesina integrada representada en la Asociación de Desarrollo Integral Sostenible Perla Amazónica “ADISPA”, Puerto Asís Putumayo, constituida por:

Juventud Raíces de Dignidad. Perla Amazónica “JURADIPA”.

Mujeres Semilleros de Paz, Vereda La Piña.

22 Juntas de Acción Comunal:

Puerto Playa.

Guadalupe.

Toayá.

Bajo Cuembí.

Agualongo.

Angosturas.

Camios.

Chufiyá.

Belén

Buen Samaritano

Comandante

La Rosa

Sevilla

Bajo Mansoyá

Baldío

Bocana del Cuembí

La Piña.

La Frontera.

La Española.

Bajo Lorenzó.

San Salvador.

La Juvenil.

Carta a Chiquita Brands

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Colombia, 25 de septiembre de 2014

Chiquita Brands
Chiquita Brands

Señoras y señores accionistas de Chiquita Brands

Reciban un cordial saludo.

Somos la coalición de Comunidades Construyendo Paz en en los Territorios -CONPAZ- que articula desde hace 14 años a 110 procesos comunitarios de diversas regiones de Colombia que hemos sido víctimas del despojo de nuestras tierras, de asesinatos, desapariciones, torturas, ejecuciones extrajudiciales y del conflicto armado interno que desangra a nuestro país rural.

Como víctimas del conflicto armado, que optamos por la no violencia, en este momento estamos haciendo propuestas para la construcción de una paz duradera en nuestro país, en el escenario de los diálogos para la paz que se adelantan entre el gobierno de Colombia y las Guerrillas de las Farc y del Eln, iniciativas que comprenden propuestas de interacción con los actores privados.

Somos conscientes que ustedes como accionistas buscan que la compañía aumente sus utilidades y que asumen los principios de buenas prácticas y responsabilidad corporativa, mucho más, en este momento cuando están definiendo si la empresa entra a fundirse con la irlandesa Fyffes o si es parte de las brasileras Grupo Cutrale y el Grupo Safra.

En este contexto, nos vemos en la obligación moral de poner bajo la consideración de ustedes como mujeres y hombres, muchos de ustedes creyentes en Dios, como nosotros, la manera como ha intervenido en nuestras vidas y nuestros territorios, la compañía de la que ustedes son socios.

Dejamos en su consideración los siguientes hechos en el que está implicada Chiquita Brands.

1. A finales del año 1996 delegados de su compañía se reunieron en la ciudad de Medellín, departamento de Antioquia, Colombia,  con el máximo comandante paramilitar Carlos Castaño. La entrevista se realizó con la intermediación del empresario bananero, hoy detenido por paramilitarismo, Irving Bernal, y en la misma se acordó la suma que Chiquita Brands entregaría a los grupos paramilitares para garantizar la protección en las plantaciones en la región del Urabá. 

En 2009, la información la aportaron algunos socios de Chiquita Brands ante la Corte del Estado de la Florida en un proceso  por los pagos adelantados desde  1999 hasta 2004, período en que los paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, estaban en la lista de grupos terroristas por parte del Departamento de Estado.

2. Así mismo,  el 5 de noviembre de 2001, se conoció públicamente que un cargamento de 3.400 fusiles AK 47 y 5 millones de municiones transportados en el buque Waterterloo destinado a los paramilitares, éste desembarcó en el puerto privado de la empresa Chiquita Brands, ubicado en el puerto de Zungo, municipio de Carepa, Antioquia.  El puerto de la compañía Chiquita Brands era el único privado del país, en  ese  momento, siendo parte de una zona franca para operar cargue y descargue de mercancías. Así la compañía facilitó la operación de tráfico de armas.

3. Compañías, tales como Unibán y Banacol,  a las que Chiquita Brandas ha comprado y probablemente les sigue comprando fruta y con las cuáles también ha adelantado diversos tipos de transacciones, están implicadas en denuncias por entregar aportes económicos a grupos paramilitares y en la actualidad, contra lo ordenado por la Corte Constitucional, se encuentran adelantando operaciones de promoción de cultivos y compra de plátano en territorios colectivos de comunidades violentadas, desplazadas y despojadas en Curvaradó, Jiguamiandó, Pedeguita y Mancilla, y La Larga Tumaradó. Este uso de la propiedad campesina con toda ilegalidad se realizó luego de que fueran asesinados o desaparecidas cerca de 160 miembros de esas comunidades, 150 crímenes cometidos por paramilitares y militares y 10 por la guerrilla de las FARC .

La protección armada ilegal pagada, la facilitación del desembarque de armas, la persistencia de relaciones con empresas implicadas en paramilitarismo por parte de Chiquita Brands, ha hecho posible la destrucción de nuestras vidas con violaciones de derechos humanos y nuestros territorios con daños ambientales. En consecuencia,   cualquier compañía que adquiera la empresa asumirá esta responsabilidad histórica, de una imagen negativa y de responsabilidades penales. 

Sin embargo, apelando a su conciencia, también a la responsabilidad social corporativa; les proponemos a ustedes accionistas:

1. A partir del reconocimiento de responsabilidad que hicieron en los Estados Unidos por lo que pagaron una multa de 25 millones de dólares  al financiar grupos terroristas, les solicitamos hacer un reconocimiento público de responsabilidad por los crímenes que el patrocinio a las estructuras paramilitares provocó en nuestras comunidades. Hasta el momento solo hicieron ese pago en su país, pero han desconocido que ese patrocinio significó la destrucción de nuestras vidas, del tejido comunitario, el despojo de nuestras tierras. No estamos solicitando reparación económica, estamos solicitando un reconocimiento público de su responsabilidad a través de medios masivos de información, en el que se hable del daño moral y material que nos han causado.

2. Solicitar a las compañías Fyffes, Cultrale y Safra una declaración pública sobre si sus políticas de intervención en Colombia asumirán los principios voluntarios de Naciones Unidas sobre Derechos Humanos y empresas transnacionales para la garantía de los derechos territoriales, a la verdad, a la justicia, a la reparación integral, a un medio ambiente sano, en los lugares donde adelante sus operaciones; y que declare,  si se compromete o no a colaborar, con todos los recursos a su alcance, en la investigación, el esclarecimiento y la sanción de los responsables de la implicación de Chiquita Brands con los grupos paramilitares de nuestro país.

3. En la medidas en que muchos de ustedes, los socios, no fueron enterados de las actuaciones de los directivos de Chiquita Brands implicados en los hechos señalados, les solicitamos enviar una comunicación al Fiscal General de la Nación de Colombia, Eduardo Montealegre, requiriéndole celeridad en las investigaciones que se siguen en la entidad por la intervención de la empresa Chiquita Brands, Banacol, Uniban y otras compañías bananeras, de modo que se esclarezca y sancione las responsabilidades individuales de quienes están vinculados en los crímenes y despojos provocados por los aportes que hiciera la compañía a los grupos paramilitares en nuestro país.

Agradecemos que en este momento decisivo de la vida de la compañía se tenga en cuenta nuestras apreciaciones,

Atentamente,

Comunidades Construyendo Paz en los Territorios -CONPAZ-

Colombia, September 25, 2014

Carta en ingles:

Dear Chiquita Brands shareholders:

Please accept our cordial greeting.

We are the coalition of Communities Constructing Peace in the Territories- CONPAZ-for fourteen years representing 110 community processes from diverse regions of Colombia that have been victims of the dispossession of our land, assassinations, disappearances, torture, extrajudicial killings and the internal armed conflict that has bled the country’s countryside.

Currently, as victims of the armed conflict from which we have declared our separation and commitment to non-violence, we are making proposals for the construction of a lasting peace in our country, within the context of the peace dialogues that are ongoing between the Colombian government and the Farc and Eln guerrillas, initiatives that include proposals that interact with private actors.

We are aware that as shareholders you seek for the company to increase its assets and assume best practices and corporate responsibility principles, and more so, at this juncture when the question of the company merging with either the Irish Fyffes or Brazilian Cutrale and Safra Groups is being defined.

Within this context, we have a moral obligation to raise for your consideration, as women and men, and many of you as believers in God, like ourselves, the manner in which the company with which you partner has intervened in our lives and our territories.

We submit for your consideration the following occurrences that involve Chiquita Brands:

  • At the end of 1996, delegates from your company met with the highest paramilitary commander, Carlos Castano, in the city of Medellin, within Antioquia province, Colombia.  The interview took place with Irving Bernal, today jailed for paramilitarism, serving as the mediator to the banana company, and there it was decided the sum that Chiquita Brands would deliver to paramilitary groups in order to guarantee protections on plantations in the Uraba region.

       In 2009, on trial before the Florida State Court, some Chiquita Brands associates shared the      

       information about payments put forth from 1999 to 2004, a time period when the paramilitary                                  

       Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, were on the Department of State list of terrorists

       groups.

  • Similarly, on November 5, 2001, it became publicly known that a shipment of 3,400 AK 47 rifles and 5 million ammunitions destined for paramilitaries were transported in the Waterterloo barge and unloaded in Port Zungo, Carepa municipality, Antioquia.  Chiquita Brands’ port was the only private port in the country at this time, being part of the free trade zone that operated for the loading and unloading of merchandise.  As such, the company facilitated arms trafficking.
  • The companies from which Chiquita Brands has bought and possibly still buys its fruit and with which it has advanced diverse types of business transactions, like Uniban and Banacol, are implicated in denouncements for providing economic support to paramilitary groups and currently, against orders from the Constitutional Court, are advancing operations to promote crops and buy plantain in territory collectively held by victimized communities who were displaced and dispossessed from Curvarado, Jiguamiando, Pedeguita y Mansilla, and La Larga Tumarado.  This totally illegal use of farmer property was suffered after more than 160 members of these communities were killed or displaced and 150 crimes at the hands of paramilitary and military actors, and 10 at the hands of FARC guerrillas were committed.

The illegal armed protection paid for by Chiquita Brands, its facilitation of weapons unloading, and its persistent relationship with companies connected to paramilitaries, made possible the destruction of our lives with violations of our human rights and territorial rights with environmental damage.   As a result, any of the companies that acquire your company will assume historical responsibility including, the company’s negative image and judicial responsibilities.

However, appealing to your conscience and also to the [the principles] of corporate social responsibility, we propose the following to shareholders:

  • Given the recognition of responsibility for financing terrorist groups that led to the payment of a 25 million dollar fine in the United States, we solicit that there be public recognition of the responsibility of the company for the crimes that its sponsorship of paramilitary structures brought to our communities.  To date, this fine was paid in your country, but it has not been recognized that this sponsorship resulted in the destruction of our lives, of our community fabric, and the dispossession of our lands.  We are not soliciting economic reparations, we are asking for public recognition of responsibility communicated through the media, in which the moral and material damage caused us is spoken of.
  • We solicit that the companies Fyffes, Cultrale and Safra make a public declaration that in its business in Colombia it will voluntarily assume the United Nations principles on human rights and transnational companies for the protection of the rights to territory, truth, and justice, to integral reparations, and to a healthy environment where it will conduct operations; and that they declare if they are committed or not to collaborating, with all the resources within its reach, in the investigation, clarification, and sanction of those responsible for involving Chiquita Brands with paramilitaries in our country.
  • In the event that many of you, as investors, were not aware of the actions of Chiquita Brands directors implicated in the events mentioned, we ask that you send a letter to the National Attorney General of Colombia, Eduardo Montealegre, imploring him to accelerate the investigations that are ongoing about the intervention of Chiquita Brands, Banacol, Uniban and other banana companies, so that the responsibility of individuals tied to the crimes and displacements provoked by the economic support that the company made to paramilitary groups in our country can be clarified and sanctioned.

We are most grateful that our considerations be taken into account in this decisive moment in the history of the company.

Sincerely,

                     Communities Constructing Peace in the Territories -CONPAZ-

  • Asociación Agroecológica Esther Cayapú, ASOESCA, Trujillo, Valle.

  • Asociación Agroecológica de familiares de víctimas de Playa Rica – ASAVIP – Trujillo, Valle.

  • Asociación Agroecológica Koinonía – ASOKOINONÍA, Trujillo, Valle.

  • Asociación Campesina Bien Andante, Sucre, Cauca

  • Asociación Campesina Agroecológica Huerto Renacer, Sucre, Cauca.

  • Asociación Campesina en la memoria de Dumar Aljure, Mapiripán, Meta.

  • Asociación Consejo Regional del Pueblo Nasa del Putumayo-KWE’SX KSXA’W constituido por:

  • RESG. KIWNAS ÇXHAB (ALTO LORENZO), Puerto Asís.

  • RESG. NASA ÇXHAB, Puerto Asís.

  • CABILDO KSXA’W NASA (ALTO DANUBIO), Puerto Asís.

  • CABILDO SA’T TAMA, Puerto Asís.

  • CABILDO KWE’SX KIWE, Puerto Asís.

  • CABILDO NASA FXI’W (LA LIBERTAD), Puerto Asís.

  • CABILDO KIWE NXUSXA (LAS DELICIAS), Puerto Asís.

  • CABILDO YU’ LUUÇX – LAS MINAS, Puerto Asís.

  • CABILDO YU’KH ZXIÇXKWE (SELVA HERMOSA), Puerto Caicedo.

  • CABILDO KIWE U’KWE, Puerto Caicedo.

  • CABILDO KWE’SX TATA WALA, Puerto Caicedo.

  • CABILDO PKID KIWE (LOS GUAYABALES), Puerto Caicedo.

  • CABILDO KWE’SX NASA ÇXAYU’ÇE (ALTO COQUETO) Puerto Caicedo.

  • CABILDO YU’ ÇXIHME (EL LIBANO), Puerto Caicedo.

  • RESG. SEK KAANXI THÄ’ KIWE ALPES ORIENTALES-LA FLORESTA-ALTO COQUETO, Constituido por las comunidades:

  • SEK KAANXI THÄ’ KIWE, Puerto Caicedo

  • KITE KIWE, Puerto Caicedo

  • CAMPO ALEGRE, Villagarzón

  • SANTA ROSA DE JUANAMBU, Villagarzón

  • CABILDO ÇXHAB WALA, Villagarzón.

  • CABILDO THÄ’ TADX KIWE (LOMA REDONDA), Villagarzón.

  • CABILDO ALTO SINAI, Villagarzón.

  • RESG. JERUSALEN, SAN LUIS ALTO PICUDITO, Constituido por las comunidades:

  • JERUSALÉN, Villagarzón.

  • SAN LUIS ALTO PICUDITO, Villagarzón.

  • CABILDO JUAN TAMA, Puerto Guzmán.

  • MÜHM KIWE (LOS GUADUALES), Puerto Guzmán.

  • RESG. JXKASE KIWE (EL DESCANSO), Puerto Guzmán.

  • CABILDO CERRO GUADUA, Puerto Guzmán.

  • RESG. YU’ UKWE KIWE (AGUADITAS), Puerto Guzmán.

  • RESG. TXITX UKWE KIWE (PORVENIR – LA BARRIALOSA), Puerto Guzmán.

  • RESG. LA FLORIDA, Mocoa.

  • CABILDO KJWEN TAMA LUUÇXWE’SX (HIJOS DE JUAN TAMA), Mocoa.

  • RESG. NASA UH(LOS GAVILANES), Jardines de Sucumbíos, Ipiales Nariño.

  • CABILDO KWE’SX KIWE, Orito.

  • CABILDO NASA TKUYMATEWE’SX, Orito.

  • CABILDO ALTO SUSPISACHA, Piamonte – Cauca.

  • CABILDO KIWE ZXIÇXKWE (TIERRA LINDA), Valle del Guamuéz.

  • CABILDO KIWE U’SE (NUEVA PALESTINA), Valle del Guamuéz.

  • CABILDO NASA KIWE, Puerto Leguízamo.

ZONA DE RESERVA CAMPESINA REPRESENTADA POR LA Asociación de Desarrollo Integral Sostenible Perla Amazónica “ADISPA”, Puerto Asís Putumayo, constituida por:

  • Juventud Raíces de Dignidad. Perla Amazónica “JURADIPA”.

  • Mujeres Semilleros de Paz, Vereda La Piña.

22 Juntas de Acción Comunal:

  • Puerto Playa.

  • Guadalupe.

  • Toayá.

  • Bajo Cuembí.

  • Agualongo.

  • Angosturas.

  • Camios.

  • Chufiyá.

  • Belén

  • Buen Samaritano

  • Comandante

  • La Rosa

  • Sevilla

  • Bajo Mansoyá

  • Baldío

  • Bocana del Cuembí

  • La Piña.

  • La Frontera.

  • La Española.

  • Bajo Lorenzó.

  • San Salvador.

  • La Juvenil.

  • Asociación de Familias víctimas de desplazamiento forzado de Argelia, Cauca.

  • Asociación de Familias víctimas de ejecuciones extrajudiciales “Sembradores de Paz”, San Antonio, Inza, Cauca.

  • Asociación de Productores Campesinos, (ASOPROC) Zona Bananera Magdalena.

  • Asociación de Trabajadores del Campo (ASOTRACAMPO), Galapa – Atlántico.

  • Asociación de Víctimas de la Violencia de Rio Sucio, CLAMORES, Municipio de Turbo, Antioquia.

  • Comunidad Civil de Vida y Paz, CIVIPAZ, municipio de El Castillo, Meta.

  • Comunidad de Vida y Trabajo “La Balsita”, municipio de Dabeiba, Antioquia.

  • Comunidades de Autodeterminación Vida y Dignidad, CAVIDA, municipio Riosucio, Chocó.

  • Comunidades de Santa Rosa del Limón y Vigía del Curvaradó, Carmen del Darién, Chocó.

  • Consejo Comunitario del Río Naya.

  • Consejo Comunitario del Río Jiguamiandó.

  • Consejo Comunitario La Gloria, Buenaventura.

  • Consejo Comunitario La esperanza, Buenaventura.

  • Espacio Humanitario Puente Nayero, La Playita-Buenaventura.

  • Familia Martínez, Finca la Alemania, municipio de San Onofre, Sucre.

  • Familia Mausa, Blanquicet y Municipio Carmen de Bolívar, Bolívar.

  • Familias de los Consejos Comunitarios que habitan en Zonas Humanitarias y Zonas de Biodiversidad de Curvaradó y Jiguamiandó, municipio Carmen del Darién, Chocó.

  • Familias del Consejo Comunitario de Bijao, Onofre en Pedeguita y Mansilla.

  • Familias del Consejo Comunitario La Caucana, Buenaventura.

  • Familias del Consejo Comunitario de Nueva Unión en Pedeguita y Mansilla.

  • Familiares de Fredy Mosquera, ejecutado extrajudicialmente, cauca.

  • Fundación de Desplazados y Personas Vulnerables(FUNDAPAD) Zona Bananera – Magdalena.

  • Resguardo Humanitario Ambiental – Urada Jiguamiandó, So Bia Drua, Pueblo Embera, municipio Carmen del Darién, Chocó.

  • Resguardo Humanitario y Biodiverso Santa Rosa Guayacán Pueblo Nonam, Buenaventura, Valle.

  • Zonas de Biodiversidad “Grupo Porvenir”, Puerto Asís, Putumayo.

  • Zona de Biodiversidad El Triunfo Ancurá-Putumayo

  • Zona de Biodiversidad La Gurrera, Ancurá-Putumayo

  • Zona de Biodiversidad Buenavista, Nariño

Zona de Biodiversidad, Pitalito Huila, Memoria desaparecidos.

Nuestra Propuesta de Comisión de la verdad CONPAZ

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Quien alguna vez comenzó a abrir

el abanico de la memoria

no alcanza jamás el fin de sus segmentos;

ninguna imagen lo satisface,

porque ha descubierto que puede desplegarse

y que la verdad reside entre sus pliegues. W.Benjamin

 

La paz no es un juego, la paz es un derecho, es un bien. No hay derecho a jugar con la esperanza con el presente y el futuro, tampoco es posible pensar en presente futuro con una sociedad cimentada en castillos de arena. La verdad es una base de una sociedad hacia la paz, puede ser un soporte de un proceso de reconciliación, pero ese derecho que sustentará políticas públicas del deber a la memoria no se encuentra aislado del derecho a la justicia, a la reparación integral  para asegurar la no repetición.

Hoy existes condiciones para abrir espacio a la solución al conflicto armado, pero el cese del fuego o la dejación de armas en ningún caso significa la paz, pues está debe estar sustentada en la verdad y en la justicia.

Todos los derechos están íntimamente relacionados, los contenidos de dichos derechos están y han sido alimentados desde la realidad de víctimas que como sujetos de derechos afirman y de hecho van consolidando las más de 22 comunidades que son parte de la Red Comunidades Construyendo Paz en los Territorios, CONPAZ.

Si La magnitud que ha adquirido la violencia en Colombia no ha sido indiferente a las víctimas, aunque muchas de ellas, hayan desistido de esperar que sus derechos sean posibles en éste Estado de Derecho; incluso, con la gravedad que a la impunidad jurídica que demuestra la distancia entre la verdad procesal y la verdad real, se sume la impunidad social, que ha ido asegurando la indiferencia social y la amnesia colectiva. Una razón de más para afirmar que la paz no es un juego. Y éste deja de ser un juego artificioso para quienes detentan el poder, si asumen el reto de la verdad, el reto del esclarecimiento y del eventual procesamiento así al final la sociedad resuelva buscar fórmulas alternativas de derecho penal. Derecho penal que hace oídos sordos a las expresiones de justicia comunitaria o al derecho alternativo que concibe la pena más allá de un centro carcelario.

El derecho a la verdad, a la justicia y la reparación es real si cuenta con la participación y la actividad de víctimas siendo reconocidos de éste modo como sujetos de derecho por parte del Estado y de las guerrillas. CONPAZ es una construcción de 14 años que ha partido del deber de la memoria. Sin víctimas sujetos, sin sociedad activa no es posible afirmar un derecho, en éste caso, el de la verdad.

CONPAZ en desarrollo del proceso de conversaciones ha enviado sendas comunicaciones al gobierno del Presidente Santos, a las guerrillas de las FARC y del ELN para que discutan y asuman elementos sustanciales de sus apuestas y propuestas como salidas a las razones del conflicto armado. Poco se sabe de lo que ha sucedido con sus iniciativas frente al tema de los territorios, la minería extractiva, los derechos fundamentales, el derecho a alimentación, a la verdad, a la justicia y reparación. Se desconoce si las partes dialogantes han recibido, han discutido, y valorado sus propuestas.

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